¿Te suena la frase? El amor también se puede demostrar con un huevo frito. Es la forma más sencilla (y más gallega) de decir quérote.
Demillo es tradición, familia y calidad. Queríamos contarlo de la manera más auténtica posible: poniendo a los mayores como protagonistas.
Una campaña 360º con alma
Desplegamos una campaña completa: publicidad exterior, abuelas influencers (sí, has leído bien) y acciones experienciales para celebrar el Día de los Abuelos. Porque si hay alguien que sabe de huevos fritos y de amor incondicional, son ellas.
La verdad es que trabajar en este proyecto nos recordó algo importante: en lo pequeño siempre está lo más grande. Un huevo frito puede ser una comida rápida o puede ser una declaración de amor. Todo depende de quién lo haga y por qué.
Las abuelas que nos enseñaron todo
Demillo confió en nosotros para contar esta historia. Las abuelas nos enseñaron que las mejores cosas de la vida no necesitan grandes palabras. A veces, solo hace falta un huevo frito.
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